Cursos de La GrandaFelipe González de Canales (Bujalance, Córdoba, 1940), Secretario General de la Red Estatal de Desarrollo Rural, Presidente del Instituto de Desarrollo Comunitario (IDC) y uno de los fundadores del sindicato Jóvenes Agricultores, la primera organización de agricultores del país desde hace más de cuatro décadas, ha participado esta semana en uno de los Cursos de La Granda de Avilés. Junto al empresario lechero de Reny Picot, Francisco Rodríguez, y el profesor de Historia Contemporánea, Emilio de Diego, González de Canales ha expuesto la situación de la despoblación que actualmente se está viviendo en España.

Ha hablado usted, en los cursos de La Granda de Avilés, del despoblamiento rural. Los datos que ha ofrecido son escalofriantes. La España rural se está vaciando.

Habría que empezar diciendo que existe despoblamiento porque nadie se ha ocupado de estos territorios. A excepción del programa LEADER, y con recursos muy modestos, nadie ha hecho nada por revitalizar el medio rural. En enero se celebró la conferencia de los Presidentes autonómicos y una vez más se dio la voz de alarma sobre el grave riesgo que corre una parte importante de España. En su momento este encuentro fue ilusionante y magnifico; pero ahora me pregunto si esta reunión tiene algún objetivo; si realmente hay interés por resolver el problema de despoblamiento rural que, dicho de paso, también afecta a las zonas urbanas. En ningún momento estoy hablando de crear un medio rural enfrentado al mundo urbano. Ni mucho menos. Lo que digo es que no se pueden destinar todos los fondos y ayudas a las zonas urbanas olvidándose de los territorios rurales. Pero al Ministerio no le acaba de interesar el medio rural y en todo caso las competencias están en manos de las comunidades autonómicas que tampoco afrontan este problema con la seriedad y la urgencia que se precisa.

Asturias se sitúa a la cabeza de las regiones españolas que más pueblos pierde. Cuando un pueblo desaparece, ¿qué perdemos?

Efectivamente Asturias es la provincia que más pueblos pierde cada año. La pérdida de pueblos va pareja con la pérdida de población. Actualmente el Principado cuenta con 1.034.000 habitantes cuando el año pasado los asturianos eran 8.000 personas más. Más de 2.800 pueblos en España están deshabitados y dos tercios de ellos se encuentran en Asturias y Galicia.

Pero es una situación que afecta a todo el territorio nacional donde, insisto, nada se ha hecho para paliarlo y lo lamento profundamente por las personas comprometidas que sí lo han intentado porque cuando un pueblo desaparece, perdemos la tierra, perdemos la historia, los valores y las tradiciones. También perdemos la riqueza cultural, el paisaje, etcétera. El abandono de un pueblo indica una derrota.

“Asturias es la provincia que más pueblos pierde cada año”.

¿Cómo hemos llegado a esta situación?

Los motivos de la despoblación hay que buscarlos en el abandono de los montes y de la tierra, la desaparición de la agricultura intensiva, la escasez de servicios, la falta de comunicaciones, el mal acceso a las tecnologías de la información. Además, estamos haciendo una interpretación totalmente errónea del medio ambiente bajo la supervisión de funcionarios que en la mayoría de los casos jamás han pisado el territorio. Lejos de lo que muchos opinan, la solución no está en los controles abusivos a los que nos están sometiendo.

¿Cómo se puede abordar esta situación?

La única forma es una política de Estado con colaboración público-privada. No hace falta inventar nada nuevo: las herramientas ya las tenemos. Las ayudas LEADER son el camino. Dotemos al programa de más dinero y permitamos que la Estrategia de Desarrollo Local Participativo se aplique también a otros fondos europeos. El LEADER es el ejemplo y el instrumento a incentivar. Las cifras así lo constatan. Estas ayudas han permitido la creación de 20.000 micropymes y 30.000 puestos de trabajo.

“Estas ayudas han permitido la creación de 20.000 micropymes
y 30.000 puestos de trabajo”.  

¿A qué desafíos nos enfrentamos?

Al envejecimiento. A una alta tasa de masculinidad y una baja tasa de natalidad. Sufrimos una pérdida constante de población, especialmente de jóvenes y mujeres a los que nos se les ofrece oportunidades de empleo.

Y también nos enfrentamos a una falta de conciencia ciudadana sobre la despoblación y el medio rural. En contra de lo que está sucediendo en otros países europeos, por ejemplo en Francia, donde al agricultor se le respeta y se le quiere, en España tenemos la visión de que es “un oficio que sólo vive de las subvenciones europeas”. No sabemos defender nuestro medio rural. La sociedad en general desconoce lo que es el campo español que, dicho de paso, es la huerta de Europa. El campesino es quien mantiene el territorio, quien lo guarda y lo conseva; un valor al que no podemos poner cifras. Hay una falta de cultura rural. Se ha producido una ruptura de la relación del hombre con la naturaleza. Situación que debemos reparar y recomponer para devolverle al campo el prestigio que se merece.

¿Cómo valora el nuevo periodo LEADER?

LEADER ha perdido protagonismo y ha bajado bastante el nivel. Se ha permitido que los técnicos, antes dinamizadores del territorio, ahora sean burócratas que ya no abandonan las oficinas porque trabajan sometidos a la tramitación que se nos ha impuesto y ante funcionarios de la Administración que no entienden, ni saben lo que es el medio rural. Tenemos que reaccionar.

¿Cómo hay que reaccionar?

Hay que reaccionar volviendo a nuestros orígenes. Volviendo al LEADER I en todos los sentidos y ámbitos. Entonces teníamos FEDER, FSE y FEOGA. Recuperando la participación social. Rescatando la dinamización del territorio. Recuerdo perfectamente la época en la que los técnicos estaban todo el día en la calle; animando a participar a la población, incorporando a los colectivos a los Grupos, haciéndoles participes del desarrollo de sus territorios. Por ejemplo, la presidencia de los grupos no puede recaer siempre en manos del alcalde; es necesario incorporar también a otras personas con diferentes visiones.

“Tenemos que volver al LEADER I. Hay que recuperar la dinamización y la participación.”

Usted cuestiona la unión de la Política Agrícola Común (PAC) al desarrollo rural.

Y cómo no hacerlo si el desarrollo rural no puede depender exclusivamente de Agricultura cuando más del 80 por ciento de la población rural no es agraria.

Si es más lo que les une que lo que les separa, ¿por qué existen dos redes de desarrollo rural? ¿La fusión de ambas en una única red de ámbito nacional no aportaría más fuerza al medio rural español?

En la actualidad las relaciones políticas no son las más adecuadas para una fusión de ambas redes. No es un buen momento; pero en todo caso la relación entre ambas es excelente, estrecha y absolutamente cordial. * Aurelio  y yo trabajamos codo con codo.

(Aurelio García Bermúdez es el Presidente de la Red Española de Desarrollo Rural)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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