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“La digitalización ofrecerá oportunidades para el desarrollo de los territorios rurales inteligentes, clave para la lucha contra el despoblamiento de estas zonas en nuestro país”

By 20 septiembre, 2018 No Comments

Entrevista a Isabel Bombal, Directora General de Desarrollo Rural y Política Forestal del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.

El nuevo gobierno ha recogido el guante de la Agenda Digital y está ultimando los detalles de un nuevo proyecto que pretende transformar nuestra agricultura en la próxima década. El trabajo realizado en los últimos años desde el Grupo Focal sobre Digitalización y Big data ha puesto las bases de un futuro que pasa por la digitalización de los procesos.

¿Qué experiencia y conocimiento previo tiene en un sector tan novedoso como la agricultura 4.0?

La tecnología siempre ha estado presente en le sector agroalimentario, a pesar de la visión anticuada que pueda percibirse desde fuera, es un sector innovador. Los dispositivos inteligentes amplían las herramientas convencionales (por ejemplo: pluviómetro, tractor, cuaderno de campo) mediante sensores, inteligencia integrada, capaces de ejecutar acciones autónomas o hacerlo remotamente. En 1991, el profesor Enrique Ballestero, reflejó en su libro economía de la empresa agraria y alimentaria, que “si las cooperativas y empresas agroalimentarias españolas quieren crecer, deben ser competitivas y de forma paralela deben responder al papel que se espera de ellas como instrumentos para mejorar la calidad de vida de los socios/agricultores, sólo lo pueden conseguir mediante la incorporación de tecnología y con unos sistemas de gestión modernos”.

La agricultura 4.0 está vinculada a la captura de las potencialidades que ofrecen los principales habilitadores digitales: la conectividad (IoT), el Big Data, la inteligencia artificial y el Blockchain, para obtener un mayor beneficio de las interacciones multidisciplinares que se dan entre los distintos actores de la cadena de valor agroalimentaria, porque hoy cada vez más, los flujos de datos se consideran tan importantes como los económicos y los de producto.

¿Qué particularidades presenta la transformación digital en el sector agro con relación a otros sectores económicos?

En primer lugar hay que tener en cuenta la importancia estratégica del sector agroalimentario en el contexto de la economía española  en general (con 900.000 explotaciones agrarias y 29.000 industrias alimentarias, de las que el 95% son pymes, que genera un VAB que corresponde al 10,3% total de la economía y sostiene más de 2 millones de puestos de trabajo), y como importante vector de desarrollo en el medio rural, al ser la principal actividad económica del mismo, en un contexto de envejecimiento y masculinización del mismo, con alto riesgo de despoblamiento, pero que ocupa más de un 80% del territorio.

En segundo lugar y, según estudios recientes, la agricultura en España tiene un potencial técnico de automatización del 57% (cuarto lugar por detrás de la hostelería, la industria manufacturera y el sector de transporte y logística), sobre todo en actividades vinculadas a la práctica física y a la captura y manejo de datos (Mckinsey y Cotec, julio de 2017), y el potencial crecimiento anual promedio es del 12% en el mercado de aplicaciones de la agricultura inteligente hasta 2020 (Roland Berger).

Pero además, presenta barreras particulares inherentes a la naturaleza del sector, de tipo económico, legal, formativo y técnico, siendo las más destacables las vinculadas a la falta de capacidades en relación a la digitalización, que generan una brecha de adopción. El sector agroalimentario es un sector muy atomizado y disperso. De hecho existen más de 750.000 explotaciones agrarias, más de 4.000 cooperativas agroalimentarias y mas de 30.000 industrias agroalimentarias en España, esto hace que sea un sector donde las Pymes representan un porcentaje alto y que se constituyen en el motor y la columna vertebral del sector. A esta dimensión reducida, hay que añadir que las particularidades culturales del sector indican que la adopción de la tecnología no es directa. El ciclo de adopción es mayor que para otros sectores, influido por la incertidumbre que afecta a la actividad agraria sometida a la climatología, muy sensible a incrementos de los precios de los inputs y por otras características propias del sector como el envejecimiento y la falta de formación y capacidades de los responsables de las explotaciones agrarias. Esto nos lleva a la necesidad del fomento del desarrollo de las tecnologías para el sector contando con el sector y que atiendan a verdaderas demandas de éste. En definitiva, para poder tener éxito en el proceso de adopción de tecnologías agrarias será necesario abordar procesos de co-desarrollo de las tecnologías y servicios.

Hay que destacar, por tanto, que el medio rural necesita de servicios generales y procesos de digitalización transversales y de una importante aportación de recursos y de mecanismos adecuados, potenciando el uso de multifondos, de origen privado y público, y accesibles a los actores adecuados y particularmente a las personas emprendedoras y particularmente a la juventud.

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