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Los productores agroalimentarios ecológicos y artesanales dan el salto digital gracias al apoyo de los GDR

By 31 mayo, 2021 No Comments

Los once Grupos de Desarrollo Rural de Asturias, a través del proyecto de cooperación La Panera d’Asturies, continúan impartiendo formación especializada a productores agroalimentarios ecológicos y artesanales asturianos con el fin de mejorar su presencia en los mercados regionales y nacionales. 

Y así, el pasado día 17 de mayo, en colaboración con el Consejo de la Producción Agraria Ecológica del Principado de Asturias (COPAE), se ofreció una sesión informativa sobre Gestión de la trazabilidad y otras soluciones 5.0 para la digitalización de pequeñas empresas alimentarias. Esta jornada fue presentada por Carlos Nuño, director técnico de COPAE, dando paso a la ponente Olaya Muñoz Azcárate, directora de biotecnología de UpIntelligence, empresa asturiana especializada en la innovación y digitalización del sector alimentario, sanitario y turístico.

Olaya Muñoz Azcárate comenzó su presentación destacando la compatibilidad entre el sector ecológico o el primario tradicional, con la digitalización y la Industria 5.0 para lograr mayor sostenibilidad y resiliencia.

Según explicó, a lo largo de este último año sí hay que destacar las necesidades de la industria alimentaria, destacaría entres estas: previsión de la demanda, control de precios, optimización de la logística y distribución, eficiencia energética, seguridad alimentaria y control remoto de los procesos de producción. Además, existe la tendencia a recuperar métodos artesanales y productos naturales dentro de la producción ecológica y la agroecología.

La directora de biotecnología de UpIntelligence expuso, durante su intervención, ejemplos de varias empresas agroalimentarias que han introducido procesos 5.0. Y entre estos citó el caso de Embutidos Maybe, que busca optimizar el proceso de secado-maduración del chorizo en el proyecto DT-Optidry.

Por otro lado, UpIntelligence desarrolla un software para la gestión de trazabilidad de materias primas y procesos enfocado a mejorar el control de la seguridad alimentaria. La importancia de la trazabilidad reside en el control de riesgos (residuos, trazas, alérgenos…) y, más específicamente en el caso de la producción ecológica y agrícola, en el control de procedimientos que cumplan las normativas y las regulaciones.

Otras de las herramientas software desarrolladas por UpIntelligence son, por un lado, una plataforma digital para la optimización del stock y la gestión de la demanda, adaptable a cualquier PYME dedicada al procesamiento de alimentos, y por otro, un sistema para la optimización de rutas, logística y distribución de productos perecederos que, gracias a la optimización de la gestión de stock, permite la reducción de tiempo y costes y su repercusión en el precio final.

Tras su intervención, Olaya Muñoz Azcárate intercambio varias cuestiones con los participantes a esta sesión promovida por los once GDR asturianos. 

«Trazabilidad y codificación» 

Un día después, martes día 18, se celebró el webinario “Primeros pasos para poner en marcha códigos de barras GS1 en productos frescos impartido por la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (AECOC); asociación que reúne a más de 30.000 empresas españolas de diferentes sectores de actividad como hostelería y restauración, textil, ferretería y bricolaje, salud, libros, etcétera. La misión de esta asociación es «mejorar la competitividad de toda la cadena de valor, compartiendo soluciones, estándares y conocimiento para hacerla más eficiente y sostenible, aportando mayor valor al consumidor». Además, AECOC es la representante en España de la organización global GS1, líder mundial  en el desarrollo y la promoción de los principales estándares tecnológicos.

Estos estándares permiten la identificación de productos, unidades logísticas, localizaciones y activos a lo largo de toda la cadena de suministro, desde el productor hasta el consumidor. Los códigos de barras GS1 contienen información de productos y localizaciones. También pueden incluir información más específica, como lote o fecha de caducidad para la trazabilidad y la seguridad alimentaria. Gracias a ello, las compañías comparten un mismo “idioma” y existe mayor visibilidad en una cadena de suministro más eficiente. Actualmente, empresas de todo el mundo identifican sus productos y unidades logísticas con el sistema estándar GS1, utilizado en más de 105 países.

Tal como se explicó en la jornada, antes de implantar un código, el productor debe analizar factores como las características de sus productos, por ejemplo, si el peso es variable o fijo; necesidad de nueva simbología; cuando es necesario cambiar un código GTIN.

Otra cuestión resuelta fueron los pasos a seguir por un productor para implantar un código de barras. En primer lugar, es importante la planificación: seleccionar el tipo de código/símbolo, decidir las dimensiones según el producto y seleccionar el color que permita una buena visibilidad. Seguidamente debe asegurarse de que dispone del software adecuado y un sistema de impresión que garantice la máxima calidad y evite errores de lectura.

Otra herramienta útil es la factura electrónica que se emite a través de un software que dirige el Intercambio Electrónico de Datos (EDI). La implantación de este sistema permite unificar y gestionar los diferentes formatos de datos, documentos (albaranes, facturas, inventarios) y canales utilizados por las empresas, y así optimizar el funcionamiento de la cadena de suministro. La utilización de EDI aporta múltiples beneficios: ahorro del tiempo y personal, mayor productividad del personal antes dedicado a la introducción de datos o gestión de documentos, ahorro en papel y sellos, almacenado seguro y eficaz, automatización e integración de los datos y mejora de la comunicación con los cliente. 

Antes de implantar el sistema EDI debe valorarse qué opción encaja mejor con las necesidades del productor o empresa teniendo en cuenta el volumen de documentos que maneja y el número de clientes y proveedores con los que trabaja, entre otros.       

AECOC ofrece asesoramiento y ayuda para implantar estas herramientas y conseguir la mejor solución según las necesidades de la empresa.

Para más información de AECOC: https://www.aecoc.es/

«Conservación postcosecha de frutos»

Las acciones formativas de la semana concluyeron con una jornada sobre  conservación de frutos en la postcosecha aprovechando la presencia de Maite Sánchez Ballesta, investigadora del Instituto de Ciencia y Tecnología (ICTAN) del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). La ponencia fue organizada por el Consejo de la Producción Agraria Ecológica del Principado de Asturias (COPAE) y presentada por su director técnico Carlos Nuño.

En esta sesión Maite Sánchez Ballesta compartió su experiencia sobre conservación postcosecha de frutos adquirida durante años de investigaciones en el ICTAN-CSIC. A lo largo de la jornada se trataron los diferentes aspectos que influyen en la calidad de los productos frutícolas tras su recolección y se habló especialmente del arándano. Según explicó, se lleva meses investigando este fruto tan vinculado a Asturias estando a la espera de la concesión de un proyecto de investigación sobre la conservación del mismo.

A juicio de esta especialista, es importante tener en cuenta las exigencias de los consumidores cuando se vende un producto frutícola. El aspecto en el que estos se fijan en un inicio y el que más valoran para definir un fruto como de calidad es su apariencia, según la investigadora gallega. Por tanto, los productores han de tener mucho cuidado con el tratamiento de sus productos después de su recolección en un intento de que no pierdan firmeza y no se estropeen.

A continuación hay que tener en cuenta qué condiciones son necesarias en el tratamiento de los frutos una vez realizada la cosecha para que mantengan su calidad. En este aspecto, Maite Sánchez Ballesta señaló que la temperatura es uno de los parámetros más importantes. Las diferencias de durabilidad entre los frutos que han pasado por procesos de refrigeración eficaces y los que no pueden ser enormes. El tiempo que pasa entre la recolección y la primera refrigeración, el control en la temperatura y humedad relativa a la que se conservan los frutos posteriormente y las ausencias de cambios bruscos de condiciones influirán en una podredumbre más tardía, en un menor ablandamiento y en una menor deshidratación.

Otro aspecto importante para mantener la calidad de los productos es conseguir reducir la transpiración de los mismos. Cuando más agua pierden los frutos menor peso y más rápidamente se deterioran. La transpiración también está fuertemente condicionada por las temperaturas de conservación y marca mucho la firmeza del producto. Es fundamental, por tanto, controlar esta deshidratación para mantener el buen aspecto de la fruta.

Además de estos parámetros de conservación, esta investigadora incidió mucho en la importancia de conocer la variedad de frutos con los que se está trabajando. Dependiendo de la variedad, los tiempos de durabilidad del producto y la influencia de los factores antes mencionados cambian mucho. Por ello, tanto en las producciones de arándanos como en la de cualquier tipo de frutos, hay que saber qué variedades se están cultivando y cuáles son sus cualidades para tenerlas en cuenta a la hora de definir el tratamiento postcosecha que se les va a dar.

Pero estos métodos de conservación tras la recolección no son los únicos que se pueden llevar a cabo. Hay otras técnicas de conservación como pueden ser los tratamientos cortos con CO2. Aunque no hay muchas investigaciones sobre el efecto de esta técnica con el arándano, en otro tipo de frutas se ha podido constatar su eficacia a la hora de alargar los tiempos de vida de los productos y de mantener su calidad. Para Maite el futuro en los tratamientos postcosecha están en este tipo de técnicas, que además no estarían reñidas con los etiquetados ecológicos.

Para cerrar la sesión los productores presentes en la misma pudieron preguntar a la investigadora sus inquietudes. Aquí se trató algunas peculiaridades de la producción frutícola en Asturias como es el hecho de las plantaciones de arándanos en la región suelen estar muy dispersas, lo que alarga el tiempo transcurrido hasta la refrigeración del producto.

Por último, mencionar que los vídeos de las tres jornadas realizadas se pueden ver en el Canal Youtube La Panera d’Asturies. 

Si se desea más información sobre este proyecto de cooperación se puede consultar aquí su página web. 

Fuente de la Noticia: Equipo técnico del proyecto La Panera d´Asturies.

Imagen de la presentación de la ponencia sobre Conservación Postcosecha organizada por COPAE
Maite Sánchez Ballesta, investigadora del Instituto de Ciencia y Tecnología (ICTAN) del Centro Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) junto a Carlos Nuño, de COPAE.
Imagen de la presentación de la jornada de Gestión de la trazabilidad y otras soluciones 5.0 para la digitalización de pequeñas empresas alimentarias.
La ponente Olaya Muñoz Azcárate, directora de biotecnología de UpIntelligence, empresa asturiana especializada en la innovación y digitalización del sector alimentario, sanitario y turístico.
La formación sobre los “Primeros pasos para poner en marcha códigos de barras GS1 en productos frescos fue impartida por la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (AECOC).
AECOC es la representante en España de la organización global GS1, líder mundial  en el desarrollo y la promoción de los principales estándares tecnológicos.