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«Hacer ciencia para la aldea», la recomendación del Comisionado para el Reto Demográfico a los GDR

By 4 octubre, 2019 No Comments

El Comisionado para el Reto Demográfico en Asturias, Jaime Izquierdo, se reunió en la jornada de ayer con los presidentes y gerentes de los once Grupos de Desarrollo Rural (GDR) de la región, integrados en la Red Asturiana de Desarrollo Rural (READER), en un primer encuentro conjunto de presentación y acercamiento de posiciones. Izquierdo destacó la importancia de los GDRs como dinamizadores del territorio y la necesidad de dar un paso más para cambiar el rumbo al que las dinámicas actuales parecen haber dirigido el futuro del medio rural.

Jaime Izquierdo señaló que el suyo «más que un cargo, es un encargo» en referencia a las funciones para las que le nombró el presidente del Principado, Adrián Barbón. Izquierdo, asesor de la Red Asturiana de Desarrollo Rural (READER) desde sus inicios y buen conocedor de la realidad del medio rural, puso sobre la mesa la necesidad de «hacer Ciencia para la aldea» en contraposición de «la Ciencia para lo urbano. Toda la ciencia es industrial y necesitamos una ciencia diferente. En Francia ya hacen ciencia para la aldea desde la Revolución Industrial». 

Para el Comisionado es muy importante el trabajo a pie de campo con la pregunta básica de «¿ustedes qué saben hacer aquí?, para después aplicar la ciencia y la técnica para mejorarlo, siendo conscientes de que la legislación industrial entorpece este desarrollo de la aldea», haciendo referencia a las fuertes legislaciones contempladas para la producción industrial que se aplican también a pequeños productores.

Señaló Izquierdo que «el conocimiento se asienta en tres patas, la ciencia, la técnica y el conocimiento local. Las dos primeras son universales. La tercera es la ciencia, el conocimiento de una comunidad que sabe hacer», y esto es en lo que hay que focalizar. «Y conviene hacer cosas en Asturias que trasciendan«, afirmó ante los presidentes y gerentes de los GDRs en los que se dividen los territorios LEADER del Principado.

«Es importante saber quiénes están llegando a Asturias y con qué intenciones«, remarcó con la idea de tejer redes entre emprendedores que apuestan por el retorno a los lugares de arraigo en unos casos, o de urbanitas que deciden abandonar sus entornos de origen para instalarse en un medio rural despoblado. Señaló también el fenómeno del efecto rebote: «si a uno le va bien, otros vienen detrás» y puso como ejemplo todo el movimiento neopaisano surgido en torno al concejo de Cabranes.

«Las repoblaciones siempre existieron a lo largo de la historia, unas veces era por saturación demográfica, caso contrario al de ahora. Siempre hubo cambios demográficos, pero el caso es que no tenemos políticas para ellos», explicó.

Jaime Izquierdo hizo un llamamiento a «cambiar el rumbo como obligación. Haciendo lo que hacemos no conseguimos los objetivos, por lo tanto hay que hacer algo diferente. Y esto es lo que pasó con las ayudas LEADER en los años 80/90 con el turismo rural. En los años 70 hablar de turismo era Benidorm, películas de Esteso y suecas», rememoró, destacando el importante trabajo llevado a cabo desde los GDR para impulsar este sector en el medio rural.

Fue entonces cuando «en Taramundi, en Asturias, fuimos capaces de trabajar en algo que nadie trabajaba: el turismo rural. Y Taramundi y Navarra empezaron con ayuda del sector público». Y ahí está el gran reto en la actualidad para el desarrollo rural, incidió, apuntando a los sistemas agroecológicos locales como el futuro. «Las culturas locales eran las que manejaban y mantenían el territorio. Si antes la apuesta fue el turismo rural, ahora lo son los sistemas agroecológicos», les apuntó a los GDR.

Y en esta línea de trabajo es en la que, en su opinión de experto, habría que moverse, apostando por la educación sobre procesos agroecológicos locales, arraigando a la juventud a sus lugares de origen, «con historias preciosas, como que los escolares de Cangas del Narcea están aprendiendo a hacer vino porque es parte de su cultura. Otra apuesta sería las aldeas como sumideros de CO2».

Jaime Izquierdo reclamó, en cierta manera, la vuelta a los orígenes de los GDR, destacando su función como catalizadores y dinamizadores de los territorios, difundiendo la labor que desde ellos se llevan a cabo y les invitó a ser «laboratorios de experimentación» de nuevos proyectos.

Los presidentes y gerentes de los GDR asturianos le expusieron diferentes realidades que viven, necesidades que palpan a pie de calle y situaciones diarias en la gestión de los fondos dirigidos a emprendeduría en el medio rural. También consideran importante agilizar y flexibilizar los trámites con la Administración.

Otra de las necesidades trasladadas fue la falta de conectividad, tanto de telefonía como de Internet, algo básico hoy en día para vivir y para tener un negocio. A ello se suma la necesidad de buenos servicios de movilidad, educativos y sanitarios, claves a la hora de fijar población, que se encuentra con otro problema, como es la falta de alojamiento, ya que los propietarios desconfían a la hora de alquilar vivienda o prefieren hacerlo para periodos vacacionales.

También se puso de manifiesto la necesidad de una legislación específica para el medio rural, que en muchas ocasiones se ve sometido por el urbano, sin tener en cuenta sus propias particularidades. Los GDR destacaron la labor de los equipos técnicos como «gestores de lo intangible«, yendo un paso más allá no sólo gestionando fondos, sino llevando a cabo un importante acompañamiento a los promotores.

Jaime Izquierdo cerró su intervención señalando que le preocupa más el hecho de por qué los emigrados no quieren volver a Asturias más que el hecho en sí de su salida. «Salir te hace ver y aprender, pero lo importante es retornar ese conocimiento«.

FUENTE DE LA NOTICIA: RED ASTURIANA DE DESARROLLO RURAL